Bueno, siguiendo con el tema cine, acabo de ver El bar coyote. Si me he decidido a contar esto es porque sospecho que:

  1. Estoy apunto de tener la gripe de mi vida,
  2. debería salir más de casa y/o
  3. debería emborracharme hasta quedarme inconsciente.

Dos motivos fundamentales son los que me empujan a pensar esto:

  1. Generalmente, en los momentos de vergüenza ajena en las películas me siento obligada a cambiar de canal y/o esconderme detrás de un cojín, servilleta, revista, mesa. Supongo que la mayoría de la gente es capaz de afrontar estos momentos manteniendo la vista en la pantalla. Hoy he tenido que cambiarme de habitación.
  2. Llegando el final de la película se ha dado una de esas típicas situaciones en que la chica protagonista le suelta una frase preciosa a su novio pseudoprotagonista y la película va y se acaba. Ahí es cuando me he emocionado.

Mi hermana dice que cuando nota que cualquier cosa le emociona más de lo habitual es porque en breve va a tener la gripe de su vida. Pero creo que debería adelantarme a esa posibilidad, salir de casa y emborracharme hasta quedarme inconsciente para poder olvidar que a pesar de tener una pantalla en el estómago a veces parezco humana. Argh.