“We are sorry to inform you that we were not able to recommend your
admission to the Sociology Graduate Program at UC Berkeley for Fall 2007″.

Qué tristeza. En realidad era la tercera opción y prefería con diferencia Santa Cruz o San Diego, pero el hecho mismo de que sea la tercera me inquieta un poco. Supongo que porque he terminado dándole bastante más valor a que me acepten en cualquiera de las otras dos y ahora que las primeras noticias que tengo de alguna son de Berkeley y para rechazar mi solicitud, me da la impresión de que es más díficil que me acepten en ellas.

Y hoy la Alianza Francesa ya me había rechazado para entrar en un curso de francés. Procuraré no solicitar más admisiones ni declararme a nadie esta semana. No podría soportar más rechazos.

Por otro lado, ¿pero qué tipo de estafa ésta? En noviembre leí en el horóscopo del ABC que el 2007 me deparaba gratas sorpresas y que iba a ser mi año. Y hasta aquí la cosa iba estupéndamente. Incluso estaba empezando a creer en la astrología, a pesar de que mi horóscopo siempre fuera prácticamente igual que el que se situaba cuatro signos por encima. La tarotista del ABC debe pensar que el ser humano no siente la necesidad de echarle un ojo a los horóscopos ajenos para saber si ese día va a poder permitirse el lujo de mirar por encima del hombro a tauro o pisotear a aries. Qué equivocada está.

Mi abuela tenía razón, Dios nos mira y a mi me va a tocar encomendarme.